Cuando me pongo a pensar en lo que fuiste y fuimos me dan ganas de abrir un hueco en la pared y guardarme por unos 15 minutos para que nadie me vea y gritar, gritar tan fuerte que me quede sin voz unos tres días.
Pero lo que hago es simplemente seguir por mi ruta con la cara feliz que me pongo todos los días por la mañana.
Aunque siempre miro de lado a lado cuando camino a ver si encuentro la pared indicada para hacer mis sueños realidad.
Te regalo mi sombra El azul de mis semanas Y el gris de mis lunes por la mañana Te regalo mis lágrimas Mis risas Y mis miedos Te reglo también los minutos de distancia entre mi mente y mi razon Y te regalo las arrugas que colman mi alma También los 100 años vividos y los 700 por vivir Te regalo la totalidad de mi ser ... Cuídala O devuélveme el regalo sin abrir.
Impuse un muro a mi corazón para que no fuera traspasado por nadie Lo abría de vez en cuando para una aventura fugaz y lo cerraba inmediatamente terminaba. Lo abría también para mirar adentro y comprobar que todo estaba solidamente protegido y que no tenia ninguna fisura estaba tan bien construido que pasaron años sin que nadie lo pudiera cruzar, sin que nadie pudiera arrimarse a menos de tres metros de distancia. Un día se me olvido seguir revisando la imponente fortaleza y no me di cuenta que sin mantenimiento hasta el muro mas grande falla. Y el mío fallo y te colaste sin yo darme cuenta Y entonces ahora que tengo que hacer? Ya no te puedo sacar Es que ya no soy capaz.
Digamos que besar tantos sapos para llegar al príncipe azul es un deber de toda mujer Pero porque tantos sapos y ni uno solo sale de la medio realeza? Porque son solo sapos sin gracia? Será que estamos besando sapos y tenemos que besar son tortugas? Será que cambiando de especie cambiamos las posibilidades? O será que definitivamente los pocos príncipes que había se desaparecieron o fueron capturados en masa por la red de los besos ajenos?